miércoles, 30 de mayo de 2012

H24 suena a un viaje a Río

Tenés sueño. Lógico: son las tres de la madrugada, estás despierto y lejos de la cama. Además, cosquillas impacientes te revolucionan la panza desde hace rato. Ya hiciste la fila, despachaste el equipaje y analizaste tu piel pálida, ansiosa por una buena dosis solar. De golpe, una voz de mujer estalla en los altoparlantes: "Gol Lineas Aéreas anuncia el embarque de su vuelo con destino a Río de Janeiro". Ya está, ya te fuiste. Chau Tucumán.



Cuesta un poco imaginar una situación así en el Benjamín Matienzo ¿no? Pero puede llegar a pasar. Es una de las posibilidades con las que ilusiona la nueva categoría del aeropuerto: H24 ¿Qué significa? Que está abierto las 24 horas todos los días del año. Hasta el jueves pasado operaba de 7 a 21. Y los pilotos de los vuelos que por alguna razón quedaban fuera de ese horario debían pedir extensión o apertura anticipada del servicio.
Por ahora, el Matienzo es el único H24 del NOA (los de Resistencia y Córdoba son los más cercanos). ¿Y qué cambia con esto? Los cargueros que vienen a buscar arándanos operarán durante la noche sin necesidad de una extensión del servicio y las naves que recorren rutas que pasan por arriba de Tucumán lo adoptarán como alternativa. Pero lo más importante es que el Gobierno podrá esgrimir el H24 para gestionar vuelos internacionales. Eso sí: al crecer la cantidad de frecuencias (Aerolíneas ya programa algunas de madrugada) empiezan a aterrizar las complicaciones.
La plataforma mide 88 x 210 metros. Es incapaz de contener más de cinco aviones de línea al mismo tiempo (del tipo de los Boeing 737 o Airbus A320 que operan Aerolíneas y LAN). Y si hay un carguero sobre ella (por ejemplo, un Boeing 767) apenas queda espacio para dos naves de línea. Si esto ocurre, la aeroestación se satura y no puede recibir más aviones. Por eso se impone la necesidad de una ampliación. El proyecto que barajan en el aeropuerto es extenderla 80 metros al sur y crear un sector exclusivo para cargueros.

Valijas embotelladas
Dentro de la terminal los detalles se hacen grandes cuando despega la idea de recibir más vuelos. Por ejemplo, hay una sola cinta para retirar equipajes. Y los pasajeros se quejan por las demoras cuando coinciden los aviones de LAN y de Austral a las 19.40 (con unos 160 y 90 ocupantes cada uno). A esto se suma la interna de los remiseros que atosigan viajeros y los precios vertiginosos del bar.
Suena bien la sigla H24 asociada con la idea de volar desde Tucumán a Lima, a Cancún, a Panamá, a Miami y, por qué no, a Madrid. Ojalá sea una ilusión que levante vuelo.

Por José Názaro

La Gaceta

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