viernes, 9 de septiembre de 2011

Pasajeros de una pesadilla, en Tucumán

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Cockpit del MD88, LV-VBX.

"Creí que aterrizábamos en el cañaveral. Fue un susto muy grande. Había gente nerviosa". El que habla es el ministro de Economía de la provincia, Jorge Jiménez, y lo que relata es la experiencia que vivieron los pasajeros de un vuelo que ayer debió regresar de emergencia al aeropuerto Benjamín Matienzo, a 10 minutos de haber despegado. Jiménez explicó que, de pronto, se sintió "una frenada en el aire", y un sonido similar al de un estallido.
De acuerdo con el relato de Marcelo Persia, jefe del aeropuerto, el comandante les indicó a los operarios de la torre de control que había un inconveniente con la comunicación, por lo que solicitó permiso para hacer un sobrevuelo, a fin de intentar resolverlo. Sin embargo, al cabo de unos minutos anticipó que iba a descender porque -según dijo- era necesario que los técnicos revisaran el aparato. Hubo pasajeros que juraron que el piloto gritaba "Mayday" (pedido de socorro) dentro de la cabina. Y casi todos aseguraron que se escuchó una explosión. Todo esto fue negado por las autoridades del aeropuerto. Los pasajeros cambiaron de avión y siguieron el viaje a Buenos Aires.

La Gaceta