jueves, 11 de noviembre de 2010

A Tafí del Valle en Avión - Reporte de Vuelo del 21 de Julio de 1921

Hasta 1943, año en que se inauguró el camino carretero, sólo se podía llegar a caballo a Tafí del Valle. Por eso constituyó una información muy importante de LA GACETA, el 22 de julio de 1921, la titulada "Un nuevo éxito de la aviación tucumana. El primer viaje aéreo a Tafí". 

El día anterior, a las 7,50, el aviador Jorge Sariotte partió piloteando el "Cóndor" del Aero Club Tucumán, con los pasajeros Luis Ciaffardini, Juan Bru y Juan Jottar. A las 8,05 volaban sobre Villa Nougués, y Sariotte efectuó "un tirabuzón para ganar altura". A las 8,30, "se lanzó sobre la cumbre del Mala Mala": el altímetro marcó 3.500 metros "al superar la eminencia de dicha mole". 

Eran las 8,45 cuando, en la cañada de La Ciénaga, el viento de frente obligó a Sariotte a varios virajes de izquierda a derecha, "de los que resultó una especie de equis que llevó al 'Cóndor' al extremo de La Ciénaga, desde donde avistaron el valle de Tafí". Minutos después, luego de volar sobre "una hondonada, la de El Pelao", aterrizaron sin problemas "en el campo de Las Carreras, propiedad de la familia Frías Silva". 

Los lugareños se fueron acercando a caballo, con el comisario, no sin haber experimentado "algún temor por la llegada de los aeronautas". 

En la villa, y tras dar cuenta del vuelo por telegrama al doctor Nicanor Posse, presidente del Aero Club, repartieron ejemplares de LA GACETA. 

Encontraron que era más apto, para aterrizajes futuros, un campo de la estancia de Chenaut. Luego de un concurrido almuerzo, a las 16,50 partió el avión de vuelta: aterrizó en Tucumán a las 17,31, vitoreado por mucha gente que lo esperaba. 

Según LA GACETA, teniendo en cuenta la altura sobre el nivel del mar de Tucumán y sumándola a la que tomó el "Cóndor" sobre el Mala Mala, se llega a 3.925 metros, lo que significaba un récord sudamericano de altura.

Saludos, Eielef


 

2 comentarios:

Santi dijo...

http://aerolinearosario.blogspot.com/


agendame .

muy buen blog

DDL dijo...

Excelente. Sólo faltó nombrar al autor del artículo: Carlos Páez de la Torre.