domingo, 14 de noviembre de 2010

El arándano tuvo calidad pero no buen precio

Los productores tucumanos se habían generado grandes expectativas respecto de obtener una cosecha con buen volumen y una rentabilidad moderada. Sin embargo, los mercados internacionales respondieron con cotizaciones bajas para la fruta fresca y, en algunos casos, obligó a la finalización abrupta de la campaña. El ejemplo del proyecto All Lemon.





Finaliza un año que puede ser considerado como regular a malo, de acuerdo con la situación real de cada productor de arándano. Esto se debe a que los mercados consumidores internacionales no respondieron a las expectativas que se habían generado al comienzo de la cosecha y por la caída de precios que, en muchos casos, precipitó la finalización de una magra campaña.
El destino de la fruta argentina es muy pareja respecto de los porcentajes enviados a EEUU y al resto de Europa y de Japón.
En el NOA las provincias productoras son Salta, con cultivos en el Valle de Lerma y Metán, Tucumán, con casi el 80% en el pedemonte, y Catamarca con producciones en la zona de Alijilán.
Tucumán tiene características de temperaturas ideales con horas frío y temperaturas acordes con la producción y no existen graves problemas de viento. Hay pocas precipitaciones en la época de cosecha, de manera que es poca la humedad para cosechar la fruta, sin salpicaduras y sin cracking o explosión de frutas.
La luminosidad es óptima en la primavera, por lo tanto existe una buena cantidad de luz para tener frutos de calidad.
En lo que respeta a los suelos tucumanos, hay perfiles con la suficiente materia orgánica, con PH relativamente bajos y un buen contenido de microorganismos que interactúan con el sistema radicular de las plantas que no poseen pelos radiculares y hacen que su función se cumpla adecuadamente.
La provincia tiene ventajas pero estas tienen que ser acompañadas por otros parámetros para enfrentar con éxito la actividad arandanera.
Indudablemente este año, como en otras campañas pasadas, las cuestiones comerciales pasaron a tener una gran importancia en el resultado final del año productivo.
Este ciclo 2010 aparecía con buenas expectativas, ya que se observaban campos en buenas condiciones con cantidad y calidad de fruta a ser cosechada y porque los precios a comienzo de la campaña eran relativamente buenos.
En Tucumán prevalecía la esperanza de poder cosechar con precios realmente " rentables" medianamente para el productor durante toda la campaña de cosecha, pero el comportamiento y la reacción de los mercados a los volúmenes enviados no fueron los esperados, y los precios cayeron rápidamente.
Así fue que los retornos que percibieron los productores empezaron a instalarse por debajo de los márgenes aceptables para continuar cosechando. Esto reflejó que las cosas en esta incipiente actividad no andan bien para la generalidad de los productores, salvo algunas excepciones.

El clima
Si hacemos un pequeño raconto de lo que viene sucediendo en la actividad, el productor tucumano de arándanos fue golpeado por las inclemencias climáticas en los últimos tres años, donde el frío y los daños por helada son los que se llevaron todos los premios.
A ello debe sumarse que los volúmenes de fruta que se ofertaron durante varios años fueron siempre crecientes, por lo que los precios en general no acompañaron y los retornos al productor por kilo de fruta embalado y enviado a los mercados internacionales fueron bajando considerablemente sin que, en muchos casos, alcance para cubrir los gastos de cosecha y de acondicionado.
En la producción de arándanos la cosecha es una etapa que requiere gran cantidad de mano de obra y se calcula que para el pico de cosecha se necesitan entre 14.000 y 15.000 jornales por día, de manera que es importante mantener la actividad con razonable rentabilidad a lo largo del tiempo para evitar problemas sociales al bajar la demanda de esta mano de obra.
Es indiscutible que la ley de la oferta y la demanda es la que manda en los precios finales del producto en los mercados consumidores, pero también es cierto que si hay un ordenamiento y un seguimiento de todos los pasos para llegar con la fruta fresca hasta la boca del consumidor, se pueden mejorar los retornos y que la actividad sea más rentable para todos los factores involucrados.
El ejemplo de lo que hicieron los más importantes productores de limones tucumanos en los mercados internacionales de fruta fresca, de llevar adelante el proyecto All Lemon, debe servir a los arandaneros para que la situación comercial del sector se encamine hacia el posicionamiento y el éxito en los mercados internacionales.
La campaña de cosecha 2010 se encuentra en el último tramo y los números finales serán verificados y evaluados cuando se reciban los últimos retornos. Se espera que los resultados no sean los comentados párrafos arriba, pero se debe repensar la estrategia comercial para lograr seguir en el camino de la actividad arandanera.

Por Gustavo Frías Silva


La Gaceta

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SASA info:

El gobernador Urtubey no quiere perder con Tucumán, por lo que decidió que el aeropuerto salteño comience a exportar arándanos vía aérea. De esta manera establece una estrategia para obtener con mayor facilidad el otorgamiento de ser un aeropuerto H24.
Es probable que en poco tiempo, se realice un centro de cargas en Salta como nueva estrategia para convertirse en el aeropuerto de carga más importante del NOA. Por este motivo, la idea de que el aeropuerto tucumano sea un centro regionar de carga, comienza a diluirse.